Corsair Vanguard 96 Wireless, review: un teclado excelente en casi todo
Corsair se acerca peligrosamente al teclado perfecto con esta bestia del 96%: switches MLX Plasma, pantalla LCD, teclas Stream Deck y 8.000 Hz inalámbricos. Lo he probado a fondo y esto es lo que realmente importa.
En resumen
- Probamos a fondo el Corsair Vanguard 96 Wireless con switches MLX Plasma: formato 96%, pantalla LCD, Stream Deck integrado y 8.000 Hz. ¿Vale los 229,99€?
Qué es exactamente el Vanguard 96 Wireless
Corsair ha decidido ir a por todas con su familia Vanguard. El Vanguard 96 Wireless es la versión sin cables de un teclado que ya de por sí era ambicioso: mantiene el formato 96% —que básicamente mete un teclado completo en el espacio de un TKL— y añade conectividad inalámbrica de baja latencia por 2,4 GHz y Bluetooth, además del cable USB-C de siempre.
El teclado cuesta 229,99€ de precio oficial, aunque se puede encontrar en oferta con cierta frecuencia. Viene en cuatro variantes de interruptores mecánicos Corsair MLX: Plasma (lineal), Fusion (táctil), Pulse (clicky) y Quantum (silencioso). La unidad que he probado monta los MLX Plasma, que son los más equilibrados para quien escribe y juega a partes iguales.
Según el análisis de HardZone, lo que realmente diferencia a este teclado es que Corsair ha conseguido meter teclas de flecha, numérico, pantalla LCD de 1,9 pulgadas, dial giratorio y 6 teclas G programables en un chasis que mide apenas 388 × 141 mm. Para que te hagas una idea, eso es más o menos el tamaño de un teclado sin numérico tradicional.
Construcción y sensación al teclear
Lo primero que notas al sacarlo de la caja es el peso: 1.167 gramos. No es ninguna tontería. El chasis es de aluminio y se nota sólido, sin flexiones ni crujidos. Corsair ha metido cuatro capas de amortiguación acústica que hacen que el sonido sea más grave y apagado de lo que esperas en un teclado gaming. No es silencioso, pero suena bien.
El reposamuñecas viene incluido —de memory foam con acabado en polipiel— y se acopla magnéticamente. Es cómodo, aunque los imanes no son muy potentes: si levantas el teclado, la almohadilla se queda en la mesa. Para un teclado tan alto (43 mm), usar el reposamuñecas es casi obligatorio si no quieres acabar con dolor de muñeca al cabo de unas horas.
Los interruptores MLX Plasma vienen prelubricados de fábrica y son hot-swap, compatibles con switches de 3 y 5 pines. La sensación es lineal, suave y consistente. RTINGS les da una puntuación de 8,8 sobre 10 destacando su latencia excelente tanto para gaming casual como competitivo. El recorrido es de 4 mm con punto de actuación a 2 mm —nada raro, lo de siempre en un mecánico de calidad— y la fuerza de actuación ronda los 45 g.
La pantalla LCD y el Stream Deck integrado
Aquí está la verdadera magia del Vanguard 96. La pantalla LCD IPS a color de 1,9 pulgadas (320 × 170 píxeles) no es un adorno: puedes mostrar temperatura de CPU/GPU, uso de RAM, reloj, perfiles activos, imágenes personalizadas o GIFs. Le acabas cogiendo el gusto cuando ves de un vistazo qué perfil tienes activo o si el PC se está calentando de más.
Pero lo que de verdad me ha sorprendido son las 6 teclas G en el lateral izquierdo. A diferencia del Vanguard Air 99 Wireless —donde estaban al lado de las teclas normales y molestaban— aquí están en el lateral, fuera del camino. No las pulsas sin querer. La primera activa el modo Turbo (sube el polling a 8.000 Hz si estás por cable o por Slipstream Wireless) y las otras cinco son totalmente compatibles con Stream Deck.
Esto significa que puedes configurar paneles virtuales ilimitados con hasta 64 atajos cada uno sin necesidad de comprar un Stream Deck físico aparte. Notebookcheck lo define bien: «Corsair difumina la línea entre teclado y centro de control». Y es verdad.
Software: iCUE vs Web Hub
Corsair lleva tiempo empujando Corsair Web Hub, una interfaz web que guarda la configuración directamente en la memoria del teclado sin tener que instalar nada. Suena bien, pero en la práctica es más lento y tiene menos opciones que iCUE. Por ejemplo, la personalización de la pantalla LCD en Web Hub se limita a subir imágenes; en iCUE puedes poner widgets de monitorización de hardware, relojes y mucho más.
Mi recomendación sincera: usa iCUE. Sí, Web Hub es práctico si cambias de PC a menudo, pero para el día a día iCUE funciona mejor, carga más rápido y tiene más profundidad. Eso sí, para configurar ciertas cosas —como la pantalla— necesitas tener el teclado conectado por cable, lo cual es un poco absurdo en un teclado que se vende como inalámbrico.
El modo Rapid Trigger y la tecnología Flash Tap (para priorizar la última tecla pulsada en A/D, ideal en shooters) se configuran desde cualquiera de los dos programas. El polling a 8.000 Hz funciona tanto por cable como por Slipstream Wireless, algo que no todos los teclados inalámbricos pueden decir.
Autonomía y uso diario
Corsair promete 125 horas por 2,4 GHz y 132 horas por Bluetooth con la iluminación apagada. Con RGB al 50% de brillo, la cifra real ronda las 40-45 horas, que para un teclado gaming no está nada mal. En mi uso mixto de 8-10 horas diarias entre escribir y jugar, he tenido que cargarlo cada 4-5 días.
El detalle molesto: el puerto USB-C de carga está en la parte inferior central, metido en una canaleta. Esto significa que cada vez que quieras cargarlo tienes que darle la vuelta al teclado y encajar el cable en la guía. Corsair claramente espera que lo uses con cable la mayor parte del tiempo, y eso chirría con el apellido «Wireless» y el precio de 229,99€.
Hablando del formato 96%: cuesta acostumbrarse. Todas las teclas están apelotonadas, sin separación por bloques. La tecla Suprimir está donde en un teclado normal estaría F12. Me llevó una jornada entera de 8 horas pillarle el ritmo y dejar de pulsar cosas que no quería. Si vienes de un formato completo o TKL tradicional, ten paciencia los primeros días.
¿Merece la pena?
El Corsair Vanguard 96 Wireless es, sin exagerar, uno de los teclados más completos que han pasado por mis manos. La calidad de construcción es sobresaliente, los switches MLX Plasma responden de maravilla, y la integración con Stream Deck es genuinamente útil —no un truco de marketing—.
Dicho esto, no es perfecto. El software sigue dando guerra de vez en cuando, el puerto de carga está en una posición ridícula, y para sacarle el 100% de sus funciones necesitas cable. A 229,99€ es un desembolso importante, pero si lo encuentras rebajado —como suele pasar en Amazon durante el Prime Day o en ofertas puntuales— se convierte en una compra mucho más fácil de justificar.
Si eres de los que juegan y trabajan con el mismo teclado, y además te atrae la idea de tener controles de streamer integrados sin ocupar más espacio en el escritorio, este Vanguard 96 Wireless es de lo mejorcito que hay ahora mismo. Eso sí: si no necesitas el numérico ni la pantalla, probablemente un teclado TKL de 100-150€ te dará el 80% de la experiencia por la mitad de precio.
✅ Lo mejor
- Interruptores MLX Plasma suaves, prelubricados y hot-swap
- Stream Deck integrado sin ocupar espacio extra
- Pantalla LCD realmente útil para monitorizar hardware
- 8.000 Hz por Slipstream Wireless (no solo por cable)
- Teclas G laterales que no estorban al teclear
❌ Lo peor
- Software (iCUE/Web Hub) todavía da algún que otro fallo
- Puerto USB-C en posición inaccesible sin dar la vuelta al teclado
- Muchas funciones bloqueadas sin cable en un producto "Wireless"
- 229,99€ duele si no lo pillas en oferta