OpenAI está a punto de hacer lo impensable: matar el chat. La misma empresa que inventó el chatbot que cambió internet en noviembre de 2022 ahora dice que "el chat ha muerto". La frase no es mía — la soltó un alto cargo de la compañía bajo anonimato, según reveló el Financial Times citando a más de una docena de empleados actuales y antiguos de OpenAI.
¿El motivo de fondo? Tener 1.000 millones de usuarios usando ChatGPT gratis cuesta una barbaridad en computación y no genera un retorno claro. Mientras tanto, Anthropic —su rival directo— se ha llevado a los usuarios que sí pagan: los empresariales. La estrategia de "crecer ahora, monetizar después" simplemente no ha funcionado.
Una superapp que lo hace todo (y te cobra por ello)
OpenAI no quiere que ChatGPT sea solo un chatbot. Quiere que sea una superapp al estilo WeChat que integre herramientas de programación, agentes de IA autónomos y servicios de terceros como Canva o Booking. La idea es que el usuario ya no "pregunte" cosas — directamente le pida a la IA que las haga.
El centro de todo esto es Codex, la herramienta de programación de OpenAI. Mientras ChatGPT tiene pocos usuarios de pago, Codex ya ha multiplicado por seis su base de usuarios activos semanales y supera los 5 millones. Y aquí está el dato que lo explica todo: la inmensa mayoría de los usuarios de Codex pagan suscripción.
Thibault Sottiaux, uno de los responsables que sí habló oficialmente, lo resumió así: están preparando "un agente personal que sea capaz de ayudarte en cualquier faceta de tu vida, sea personal o profesional".
La salida a bolsa lo cambia todo
Nada de esto es casualidad. OpenAI acaba de enviar documentación a la SEC para preparar su salida a bolsa. La empresa necesita demostrar a los inversores que ChatGPT es una plataforma de productividad con ingresos recurrentes, no un experimento caro con mil millones de usuarios que no sueltan un euro.
La presión competitiva es brutal. Anthropic lidera en razonamiento con Claude Opus. Google domina en multimodalidad con Gemini. OpenAI responde con lo que mejor sabe hacer: integración vertical. No compite solo en modelos — compite en experiencia de usuario completa. Si tu producto es solo un chat, estás muerto.
Según Ecosistema Startup, la jugada de OpenAI es defensiva: en lugar de competir solo en capacidades del modelo, busca ofrecer la experiencia más completa para flujos de trabajo reales. La superapp es su escudo contra la commoditización de los LLMs.
El miedo de los usuarios de pago
En Reddit y otros foros, los suscriptores de ChatGPT Plus están que trinan. Ahora mismo disfrutan de acceso conversacional casi ilimitado y créditos separados para Codex. Si todo se fusiona en una superapp, temen que el agente unificado consuma tokens mucho más rápido y el modelo de pago por uso les perjudique.
Y tienen motivos de sobra para preocuparse. La evolución de estos modelos ya ha demostrado que los agentes hacen que usar IA sea bastante más caro para los usuarios intensivos. Las tareas que antes resolvías con un prompt ahora requieren múltiples llamadas, memoria persistente y coordinación entre herramientas.
Lo que yo veo
Uso ChatGPT a diario desde 2023, y llevo meses notando el cambio de enfoque. Cada vez hay más funciones "Pro" escondidas tras el muro de pago, y la versión gratuita se siente más capada. Que OpenAI quiera rentabilizar su monstruo de 1.000 millones de usuarios es lógico — lo raro es que hayan tardado tanto.
Dicho esto, el riesgo es real. Si la experiencia de usuario se degrada para empujar suscripciones a toda costa, le van a regalar el mercado a Anthropic en bandeja. La gente no se cambia de herramienta porque sí — se cambia cuando la que usan les empieza a fallar.
El rediseño de la interfaz empieza a desplegarse en las próximas semanas tanto en web como en apps móviles. En una primera fase, ChatGPT "dirigirá" a los usuarios a servicios como Canva o Booking. Con el tiempo, la idea es eliminar los prompts por completo y que la IA entienda tu intención sin que tengas que explicárselo. Veremos si cumple.