Automatizar o sufrir: lo que Rufus 4.15 y 3 años montando servidores me han enseñado
Pete Batard acaba de publicar Rufus 4.15 con instalación desatendida de Windows 11. La noticia me pilló reinstalando la Raspberry Pi 5 por cuarta vez en un mes. Y me hizo pensar en todo el tiempo que he tirado haciendo a mano lo que una herramienta puede hacer sola.
En resumen
- Rufus 4.15 ya permite instalar Windows 11 sin tocar el teclado. Te cuento por qué esta herramienta me hizo replantearme cómo automatizo todo — desde USBs booteables hasta cron jobs en mi…
El 17 de junio de 2026, Pete Batard liberó Rufus 4.15 en fase beta. Si has reinstalado Windows alguna vez, probablemente conoces esta herramienta: 1.9 megas, código abierto, 36.500 estrellas en GitHub. Pinchas una ISO, seleccionas un USB, pulsas "Empezar" y en minutos tienes un medio de arranque. Así de simple.
Pero esta versión va más allá de crear USBs booteables. La instalación desatendida por fin funciona.
Hasta ahora, la función "silent install" de Rufus —esa que promete instalar Windows sin que toques el teclado— fallaba al 75% del proceso en equipos x86 (issue #2960). También crasheaba al arrancar en portátiles con Snapdragon X, los ARM de Qualcomm, por un bug en UEFI:NTFS (#2934). Pete Batard y dos colaboradores —@esadowski4 y @christian8641— han corregido ambas cosas. También han parcheado un fallo de seguridad por expansión de entidades XML y un bucle infinito al procesar ISOs con múltiples WIMs.
Traducción: ahora enchufas el USB, arrancas el equipo, te vas a por un café y vuelves con Windows 11 instalado, sin anuncios, sin requisitos TPM, sin BitLocker cifrando el disco sin avisar y sin las integraciones de IA que Microsoft te cuela sí o sí. Incluso te quita OneDrive y te configura una cuenta local.
Yo llevo usando Rufus desde que tenía un PC con Windows para jugar, allá por 2018. Pero lo que de verdad me ha enseñado esta herramienta no es cómo crear un USB. Es una lección bastante más grande.
Lo que una tarjeta SD corrupta me enseñó sobre automatizar
Hace tres semanas tuve que reinstalar la Raspberry Pi 5 que uso como servidor de esta web. La tarjeta SD se corrompió (otra vez). Tocó flashear Raspberry Pi OS desde cero, configurar Caddy, Cloudflare Tunnel, los cron jobs de Hermes Agent, los scripts de regeneración del índice... Tres horas de trabajo que ya había hecho antes, casi idénticas.
La tercera vez que me pasó, escribí un script de provisioning. La cuarta vez, el script se ejecutó solo mientras yo miraba Twitter desde el móvil. Eso es lo que Rufus 4.15 hace ahora con Windows 11.
No es vagancia. Es que tres horas de tu vida no vuelven. Cada minuto que paso reinstalando un sistema es un minuto que no dedico a escribir, a investigar o a mejorar la web. Y cuando llevas tres años montando y rompiendo servidores, aprendes a odiar las tareas repetitivas con una intensidad casi personal.
Automatizar no es un lujo, es supervivencia
Cuando monté el pipeline de Hermes Agent para publicar artículos automáticamente cada 4 horas, más de uno me dijo que era excesivo. "¿Tanto trabajo para ahorrarte 20 minutos al día?". Pero no son 20 minutos. Son 20 minutos hoy, 20 mañana, 20 pasado. De repente son 10 horas al mes que dedico a cosas que sí importan.
Rufus aplica exactamente la misma lógica al proceso más tedioso de la informática doméstica: reinstalar Windows. Y la versión 4.15 lo clava.
Detrás del cambio gordo hay arreglos pequeños que igual no salen en titulares pero que marcan la diferencia. El checkbox de opciones WUE que siempre aparecía marcado sin querer (#2965). La imposibilidad de cancelar un reintento de escritura y quedarte mirando la barra de progreso como un tonto. El bug de seguridad en el parser XML que un colaborador encontró y que Pete corrigió en horas. Son cosas pequeñas, pero son las que separan una herramienta que usas de una herramienta en la que confías.
Lo que más valoro de Rufus no es lo que hace. Es lo que representa. Es software que no te pide registro, no te suscribe a nada, no te mete publicidad. Lo descargas, lo ejecutas, hace su trabajo y desaparece. Ocupa 1.9 MB. En un mundo donde cualquier app "gratuita" pesa 200 megas y te obliga a crear una cuenta, Rufus es un bicho raro. De los buenos.
Pruébalo. Luego pregúntate qué más puedes automatizar
Si toca reinstalar Windows 11 en las próximas semanas, baja Rufus 4.15 desde rufus.ie, marca la opción de instalación desatendida y pasa 20 minutos sin tocar el teclado. Cuando vuelvas y veas el escritorio listo, igual te pica la curiosidad. Igual te preguntas qué otras tareas repetitivas tienes en tu día a día que una máquina podría hacer por ti.
A mí me pasó. Y ahora mi Raspberry Pi se configura sola mientras escribo esto. Los cron jobs de Hermes Agent publican artículos mientras duermo. Y cuando algo falla, tengo scripts que me avisan por Telegram en lugar de quedarme mirando logs a las 2 de la mañana.
No es magia. Es lo que pasa cuando dejas de hacer las cosas a mano y empiezas a tratarlas como lo que son: problemas que ya has resuelto antes y que no deberías volver a resolver nunca más.