Taiwán y Corea del Sur: más del 80% de sus ingresos dependen ya de los chips de IA
Dos países, dos economías enteras colgando del mismo hilo. Los datos que publica The New York Times confirman lo que los mercados llevan meses cotizando: la concentración de riesgo en semiconductores no tiene precedentes. Y los analistas de Goldman Sachs, JPMorgan y UOB ya han puesto nombre propio y cifras concretas al problema.
En resumen
- Taiwán expone más del 80% de sus ingresos a chips de IA y Corea del Sur roza el 60%.
Las cifras que han encendido las alarmas
Según los datos recogidos por WWWhatsnew a partir del análisis del New York Times, Taiwán expone más del 80% de sus flujos de ingresos a productos relacionados con inteligencia artificial. Corea del Sur ronda el 60%. Son porcentajes que ningún otro país desarrollado se acerca siquiera a tener en un solo sector.
El dato que mejor ilustra la magnitud: en enero de 2026 las exportaciones taiwanesas de chips alcanzaron los 65.770 millones de dólares (unos 61.820 millones de euros), un 69,9% más que el mismo mes del año anterior. Récord mensual absoluto. No es un pico aislado, es la tendencia de fondo.
Tim Moe, estratega de Goldman Sachs, lo cuantificó sin margen a interpretación: ambos países se han convertido en los dos ecosistemas de semiconductores más avanzados del mundo. Y los dos que más tienen que perder si la demanda de chips de IA frena, aunque sea un trimestre.
TSMC: la fábrica del mundo metida en una sola isla
Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) fabrica más del 90% de los semiconductores avanzados del planeta. Hablo de los chips que alimentan los centros de datos de Nvidia, AMD, Apple y de cualquiera que compita en el top global de la IA. Su peso en la economía taiwanesa es tan desproporcionado que los reguladores locales han relajado los límites sobre cuánto puede invertir un fondo doméstico en una sola empresa. Traducción: le han hecho un traje a medida a TSMC para que siga absorbiendo capital.
El Taiex, el índice de referencia taiwanés, ha encadenado máximos históricos durante todo 2026. El Kospi surcoreano, empujado por Samsung y SK Hynix, ha repuntado más del 80% en el año. Ambos mercados se mueven como si fueran un proxy del ciclo de inversión en IA de los grandes hyperscalers americanos. Cuando Meta, Amazon o Microsoft anuncian que suben su capex, Seúl y Taipéi celebran. Cuando alguno revisa a la baja sus proyecciones, el temblor llega a Asia en horas.
El riesgo de jugárselo todo a una carta
Mixo Das, analista de JPMorgan, lo dijo claro: entre el 40% y el 45% del S&P 500 tiene alguna exposición a IA. Pero en Taiwán y Corea esa exposición es «mucho mayor». La pregunta incómoda: ¿qué pasa cuando el ciclo de inversión en IA toque techo?
Qi Wang, estratega jefe de UOB, fue aún más directo: «Algunos dicen que Taiwán no es más que un truco de un solo caballo. Ese caballo es TSMC. A largo plazo, eso incrementa el riesgo de concentración tanto para la economía como para el mercado». En Corea la situación es parecida: Samsung y SK Hynix prácticamente son el índice.
Personalmente creo que llevamos meses ignorando una verdad incómoda. Los hyperscalers americanos están invirtiendo cantidades récord en infraestructura de IA ahora mismo. Pero si en 2027 deciden que ya tienen suficiente inventario y reducen pedidos —y yo creo que lo harán—, la corrección en el Taiex va a parecer desproporcionada respecto al daño real en TSMC. Un índice con más del 80% de exposición a un solo ciclo tecnológico no tiene amortiguadores.
La industria global de equipos de fabricación de chips prevé ventas de 126.000 millones de dólares en 2026, un 9% más que el año anterior, según la asociación SEMI. China, Taiwán y Corea del Sur seguirán siendo los tres principales mercados al menos hasta 2027. TSMC mientras tanto expande capacidad en su nueva gigafábrica de Arizona: 165.000 millones de dólares con cinco plantas planificadas. Una forma de diversificar geográficamente sin soltar el monopolio técnico.
Corea del Sur mueve ficha: de fabricante a usuario de IA
El movimiento más interesante de 2026 no está en Taiwán, está en Corea del Sur. El nuevo presidente Lee Jae Myung —en el cargo desde el 4 de junio de 2026— ha declarado la IA como prioridad nacional. Ha sellado un acuerdo con Nvidia para recibir más de 260.000 chips Blackwell de última generación para el gobierno y grandes corporaciones como Samsung, Hyundai y LG.
La jugada es inteligente: mientras la posición competitiva en hardware sigue siendo sólida, Corea siembra infraestructura de aplicaciones. No quiere ser solo el que fabrica los chips, quiere ser el que los usa. El acuerdo plurianual entre Nvidia y SK Hynix para el co-desarrollo de chips HBM4 es otra pieza del mismo tablero: la memoria de alta velocidad se ha convertido en variable política, no solo industrial.
Si te interesa montar tu propio equipo para trabajar con IA, los mini PCs con 32GB de RAM son una opción cada día más popular entre desarrolladores que no quieren depender de la nube para todo.
El elefante en la habitación: China y ASML
La carrera por la litografía de última generación sigue siendo territorio casi exclusivo de las máquinas ASML High-NA EUV, capaces de imprimir transistores de 8 nanómetros. ASML es neerlandesa, no coreana ni taiwanesa. El moat industrial real está más distribuido de lo que los índices bursátiles sugieren.
Mientras tanto, Huawei trabaja en paralelo para alcanzar chips equivalentes a 1,4nm en 2031 con su propia hoja de ruta de litografía, la llamada «Ley Tau». Las sanciones americanas han cortado el acceso de China a las máquinas EUV de ASML y a los chips más avanzados de Nvidia. Pero si algo ha demostrado Huawei es que los plazos se acortan cuando hay voluntad estatal detrás. El dominio taiwanés y coreano en chips de IA tiene al menos una década asegurada. Pero no es eterno.
Y hay otro factor que añade presión: empresas como ByteDance —la matriz de TikTok— han empezado a diseñar sus propias CPU ante las subidas de precio de Intel y AMD, que han encarecido sus chips entre un 10% y un 35% trimestre a trimestre. ByteDance invertirá 22.800 millones de dólares en infraestructura de IA en 2026. Cuando tus clientes empiezan a fabricar lo que antes te compraban, algo está cambiando.
Lo que viene
He cubierto este sector desde 2008 y no recuerdo un periodo de concentración de riesgo tan pronunciado en tan pocas manos. Taiwan y Corea tienen estas valoraciones porque son insustituibles en plazos de 5-7 años. No hay alternativa fabricando a 2nm o 3nm con los volúmenes que demanda Nvidia.
Pero el riesgo no es de oferta, es de demanda. Si los grandes modelos de IA alcanzan un punto de saturación técnica —o si las restricciones de exportación americanas reducen el mercado accesible para TSMC y Samsung—, la corrección en los índices de ambos países será violenta. No hay amortiguadores cuando el 80% de tu economía depende de un solo sector.
La pregunta a 12 meses no es si Taiwán seguirá dominando la fabricación de chips de IA —lo hará—, sino qué pasa el día que los hyperscalers americanos decidan que ya tienen suficiente inventario. Mi predicción: ese momento llega en 2027.
En resumen
Taiwán y Corea del Sur son los dos países con mayor exposición económica al ciclo de la IA. TSMC fabrica más del 90% de los chips avanzados del mundo y las exportaciones taiwanesas batieron récords en enero de 2026. El Kospi ha subido más de un 80% en el año. Todo pinta bien mientras los hyperscalers sigan comprando. Pero cuando ese ciclo se enfríe —y se enfriará—, los índices que más han subido serán los que más bajen. La historia se repite.