Se acabó la fiesta de los chips baratos. TSMC, el mayor fabricante de semiconductores del mundo, ha comunicado a sus clientes una subida generalizada de precios que afecta a prácticamente todos sus nodos de fabricación avanzados. No es un rumor: es una notificación formal que ya obra en poder de los gigantes tecnológicos.
La subida no es igual para todos. Depende del nodo y del acuerdo que tenga cada cliente, pero la horquilla general se mueve entre el 3% y el 10%, según Tom's Hardware. Puede que un 5% no suene a mucho, pero cuando hablamos de obleas que cuestan 30.000 dólares por unidad en el nodo de 2 nm, el impacto se mide en miles de millones.
Lo que más me llama la atención no es la subida en sí —llevamos meses oyendo rumores—, sino el horizonte temporal. TSMC ha planteado un plan plurianual de cuatro años consecutivos, desde 2026 hasta 2029, según detalla Revista Cloud. No recuerdo otra ocasión en la que el foundry taiwanés haya sido tan explícito sobre su estrategia de precios a largo plazo. El mensaje es claro: no hay alternativa creíble en rendimiento por vatio y quien quiera chips de vanguardia tendrá que pagarlos.
Qué nodos suben y cuánto
La subida alcanza a los nodos de 2 nm, 3 nm, 4 nm y 5 nm, que en el tercer trimestre de 2025 ya representaban el 74% de los ingresos de TSMC (37% solo el de 5 nm, 23% el de 3 nm). También hay presión alcista en nodos maduros como 7 nm, aunque en menor medida. WCCFTech informa que la capacidad de 2 nm ya está reservada hasta finales de 2026 y que el primer aumento —de un solo dígito— entra en vigor el 1 de enero de 2026.
El caso del nodo de 3 nm es especialmente tenso. Se espera una subida del 3% solo en 2026, pero acumulada a lo largo de los cuatro años, la cifra alcanzará los dos dígitos. Y esto es importante porque en 3 nm se fabrican los chips de los iPhone, los Snapdragon de Qualcomm y buena parte de las GPU y CPU de AMD e Intel.
Por qué ahora: la IA se come la oferta
La razón de fondo es tan simple como preocupante: la demanda de chips para inteligencia artificial está desbordando la capacidad de producción. Los hiperescaladores (Microsoft, AWS, Google) y los fabricantes de aceleradores (NVIDIA, AMD) están absorbiendo toda la capacidad puntera. TSMC fabrica más del 80% de los chips de IA líderes del mercado, y eso le da un poder de negociación que ninguna otra compañía tiene.
A esto se suma el cuello de botella en el empaquetado avanzado (CoWoS y SoIC), donde la demanda de GPU y aceleradores para IA crece más rápido que la oferta. TrendForce señala que TSMC está ampliando capacidad, pero las nuevas plantas de 2 nm —tres en construcción simultánea— tardarán en estar a pleno rendimiento.
De Apple a tu próxima consola: a quién afecta
La lista de afectados es el quién es quién de la tecnología. Apple, que en 2024 representó el 24% de los ingresos de TSMC, ya se ha asegurado más de la mitad de la capacidad inicial de 2 nm para los chips A20 y A20 Pro. Eso deja a Qualcomm y MediaTek con las migajas o forzándolos a migrar al nodo N2P, más avanzado pero también más caro.
NVIDIA y AMD, cuyas GPU para gaming y centros de datos dependen casi por completo de TSMC, verán incrementado el coste por die. Y no solo ellas: Intel, que externaliza parte de su producción de CPUs de última generación en TSMC, también está en la lista. Hasta Sony y Microsoft se verán afectadas: las APU de PlayStation 5, PS5 Pro y Xbox Series X|S salen de las fábricas de TSMC, y lo mismo ocurrirá con los SoC de PS6 y la próxima Xbox.
Personalmente creo que el sector que más va a notar el golpe es el del PC gaming. Las gráficas ya son caras de por sí —una RTX 5090 ronda los 2.000 euros— y con el sobrecoste en la oblea, los precios solo pueden ir en una dirección. El Chapuzas Informático ya advertía en diciembre que esto era un "remate al sector del gaming".
El cliente paga, como siempre
TSMC justifica la subida por el aumento de costes —energía, materiales, mano de obra cualificada— y por el capex descomunal que requiere mantener el liderazgo tecnológico: nuevas fábricas, equipos EUV de alta apertura numérica y expansión del empaquetado avanzado. La empresa está invirtiendo cifras récord y necesita recuperarlas.
Pero al final, la factura la pagamos nosotros. Si el coste de fabricar un chip sube un 10%, ese incremento se traslada al producto final. iPhones más caros, tarjetas gráficas más caras, portátiles más caros. No hay escapatoria porque no hay alternativa real a TSMC en los nodos de vanguardia —Samsung Foundry tiene el proceso GAA de 2 nm, pero con yields inferiores y una cartera de clientes mucho más modesta.
Lo que está haciendo TSMC es, sencillamente, ejercer su posición de dominio. Y mientras la IA siga disparando la demanda, ese dominio no hará más que fortalecerse.